Introducción

México es un país con una gran diversidad biológica, gracias a factores geográficos, topográficos y climáticos que favorecen las condiciones para la formación de diferentes ecosistemas, donde habitan las especies. Las condiciones geográficas de México, hacen posible la presencia de los tres grandes ecosistemas forestales: bosques, selvas y zonas áridas; y, por lo tanto, una gran riqueza en recursos forestales.

Cuando se habla de recursos forestales, la primera idea que se asocia es la obtención de madera, sin embargo, estos ecosistemas son proveedores de muchos otros recursos, los recursos no maderables; que brindan bienes y servicios ambientales de gran importancia para la vida y desarrollo de los seres humanos. Los recursos forestales no maderables, se obtienen de bosques naturales, sistemas agroforestales y en menor medida de plantaciones.

La superficie con vegetación forestal en México se estima en 138 millones de hectáreas, equivalente al 70 % del territorio nacional, de acuerdo con datos del Inventario Nacional Forestal y de Suelo más reciente; superficie de la cual los bosques y selvas cubren alrededor de 64.2 millones de hectáreas. México es un país forestal, sin embargo, no implica que sea necesariamente maderero, puesto que, solo 15 millones de hectáreas de bosques y selvas tienen potencial de aprovechamiento maderable.

El área forestal tiene grandes beneficios para el planeta y en general para las personas, como medio de vida, suministro de aire y agua limpios, conservación de la biodiversidad y como medio de protección contra efectos del cambio climático. Los bosques y selvas representan una gran fuente de satisfactores para las poblaciones rurales vinculadas con estas áreas, como fuente de alimentos, medicinas y combustibles. En México, el 80 % de bosques y selvas se encuentran bajo régimen de propiedad social, lo que fundamenta la importancia de este subsector para el desarrollo socioeconómico de las poblaciones rurales. Actualmente, juegan un papel fundamental en las acciones de mitigación a los efectos del cambio climático por su función de captura de bióxido de carbono.

En el subsector forestal, los recursos maderables representan alrededor del 26 % del área forestal nacional, actividad que es desarrollada, coordinada y orientada por la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) por medio del Manejo Forestal Sustentable; la producción nacional forestal se ha concentrado en la extracción de coníferas; y en los últimos años, se ha observado un cambio, con mayor atención a las especies latifoliadas y tropicales.

El Sistema Nacional de Investigación y Transferencia Tecnológica para el Desarrollo Rural Sustentable en cooperación con la SAGARPA y la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) promueven la incorporación de las necesidades de investigación, innovación y transferencia de tecnología en temas agroforestales de conformidad con lo establecido en la Ley de Desarrollo Rural Sustentable y la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, dentro de la Agenda Mexicana Agroalimentaria. El propósito que se busca es orientar las actividades de investigación y desarrollo tecnológico desde una perspectiva integral, que incluya los subsectores pecuario y agrícola, por medio de los sistemas agroforestales.

Características del Sistema

Entendemos por un Sistema Agroforestal como aquellas plantaciones asociadas con cultivos agrícolas, que tiene tienen como objetivo la producción simultanea espacial de productos forestales y cultivos anuales o perenes, incluyendo la producción de forrajes dentro de plantaciones forestales.

La agroforestería puede definirse como una serie de sistemas y tecnologías de uso de la tierra, en las que se combinan arboles con cultivos agrícolas y/o con animales, en función del tiempo y el espacio para incrementar y optimizar la producción en forma sostenida.

Con sistemas agroforestales productivos se contribuye a reducir la tasa de deforestación, conservar la biodiversidad, mantener el equilibrio de las cuencas y la estabilidad del clima. Se obtienen ingresos económicos en un periodo de 3 a 5 meses por los cultivos agropecuarios, mientras que la producción de madera es a mediano y largo plazo.

La clasificación de los sistemas agroforestales puede ser variada por su estructura en el espacio, su diseño a través del tiempo, objetivos de la producción y las características sociales y económicas.

Los Sistemas Silvoagrícolas, consisten en alternar árboles forestales y cultivos agrícolas (anuales o perennes), en este sistema encontramos arboles de valor asociados a cultivos, árboles frutales asociados a cultivos incluyendo la piscicultura en los manglares.

Beneficios

Como sistema productivo proporciona muchos beneficios entre los que se destaca: 

  • Aumenta la durabilidad ecológica y económica del sistema agroforestal en virtud de su arquitectura biológica, incluidas las de ciclo corto, las de ciclo largo y los animales.
  • Garantiza la aceptabilidad social separando los ciclos ecológicos del ciclo largo, en una secuencia de actividades y estacionales de fácil comprensión moldeadas sobre la tradición local pero concebida para incrementar la eficiencia.
  • Disminuye los riesgos para el agricultor individual por medio de una amplia variedad de plantas y especies animales útiles que amplían la gama de productos, proveyendo un sistema de autoprotección y elevando la calidad del medio cotidiano (Oldeman, s/f citado por Krishnamurthy y Ávila, 1999).

Temas que requieren Investigación e Innovación

  • Estudios de caracterización morfológica y molecular de especies forestales y arbustivas tropicales nativas.
  • Validar y transferir sistemas de producción sustentables con propósitos económicos, como el Sistema MIAF (Milpa intercalada con Árboles Frutales Maderables).
  • Validar y transferir sistemas de producción para contribuir con la seguridad alimentaria, de acuerdo a las diferentes zonas del medio rural como, en los Agrosistema de Laderas.
  • Evaluación y transferencia de sistemas agroforestales con especies como el mezquite, maguey, pitaya asociadas a los cultivos tradicionales de frijol, maíz, calabaza; promoviendo el establecimiento de sistemas agroforestales de alto rendimiento.
  • Establecimiento y mantenimiento de plantaciones agroforestales (renovación por cafetales de sombra y/o por variedades arábigas) que generen crecimiento económico de las zonas rurales.
  • Rehabilitación y establecimiento de parcelas agroforestales de cacao.
  • Diversificación de la producción en cacaotales con especies maderables, frutales y ornamentales.
  • Generación de tecnologías para sistemas agroforestales en terrenos de reconversión productiva.
  • Generación y validación de paquetes tecnológicos para el establecimiento de sistemas agroforestales, con especies forestales maderables de alto valor comercial.
  • Interacciones ecológicas de la Biodiversidad (flora y fauna o solo fauna) presente en las áreas de PSA con las áreas silvoagrícolas.
  • Sistemas buffer de protección de áreas en proceso de recuperación a través de un sistema silvoagrícola.

Literatura Consultada

Comisión Nacional Forestal. (2018). Perspectivas de la Industria Forestal en México. Consultado el 11-06-2018 en http://www.conafor.gob.mx/innovacion_forestal/?p=4672

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Gerez-Fernández, P. & Pineda-López, Ma. del R. (2011). Los bosques de Veracruz en el contexto de una estrategia estatal REDD+. Madera y Bosques, 17(3), 7-27.

Sistema de Información Regional de México. (2018). México: Perspectivas de la Industria Forestal. Consultado el 22-08-2018 en http://187.218.230.5/media/library/get/004/4088/sirem-informe-sector-for.pdf

Álvarez-López, P. S., Perales-Salvador, A. & Trujillo-Ubaldo, E. El subsector forestal mexicano y su apertura comercial. Revista Mexicana de Ciencias Forestales, 6(29), 8-23.

López, C., Chanfón Küng, S. & Segura-Warnholtz, G. (2005). La riqueza de los bosques mexicanos más allá de la madera: experiencias de comunidades rurales. México: SEMARNAT.

Bichier, P. (2010). La Agroforestería y el Mantenimiento de la Biodiversidad. ActionBioscience. Consultado el 21-09-2018 en http://www.actionbioscience.org/esp/ biodiversidad/bichier.html#fullbio.

Krishnamurthy, L. y Ávila, M. (1999). Agroforestería básica. Serie Textos Básicos para la Formación Ambiental No. 3. PNUMA. FAO. México, D. F. 340 p.

Valois Figueroa, J. L. y Chavelas Polito, J.  1989.  Establecimiento de módulos de uso múltiple en Quintana Roo.  En: Simposio Agroforestal en México.  Linares, Nuevo León, 14-16 de Nov. de 1989.  Memorias, Tomo 1.  Universidad Autónoma de Nuevo León.  Facultad de Ciencias Forestales.  pp. 177-188.